Arte entre cuatro paredes I: MEIAC y DA2

«Todos los períodos históricos tienden a desarrollar prototipos arquitectónicos (…) el gótico, la catedral; el barroco, el palacio; y el comienzo del siglo XX, el museo»¹. Aunque no exista como tal un prototipo arquitectónico de museo y aunque este haya evolucionado a lo largo del siglo XX si algo queda de verdad en esta afirmación de Walter Benjamin, es que el museo se ha convertido en el edificio emblemático del siglo XXI, elemento simbólico de la industria cultural, punto de referencia en el urbanismo contemporáneo y uno de los principales dinamizadores en las ciudades modernas generando nuevos impulsos en zonas urbanas deprimidas o periféricas. Esta motivación viene dada en muchos casos, por intereses políticos e inmobiliarios, pero también por la voluntad de impulsar la actividad artística y cultural emergente y transfronteriza.

Una solución alternativa y barata, es la reutilización de antiguos edificios en desuso en zonas marginales, industriales o históricas superando los inconvenientes administrativos y la falta de recursos económicos mediante iniciativas autosostenibles y una amplia gama de actividades culturales. Merece la pena rehabilitar espacios en desuso que guardan historias muy diferentes a las prácticas que se ejercen en ellas en la actualidad. La escusa no es sólo rehabilitar zonas abandonadas, ni siquiera ubicar en un espacio las colecciones de la administración pública, también tiene que ver con aquello que Foucault llama la «jerarquía del poder», donde el sistema de control de poder y conocimiento de la sociedad moderna se aplica mediante el «castigo disciplinario» puesto en práctica en la arquitectura panóptica desarrollada por el filósofo inglés Jeremy Benthan (1748-1832) a principios del siglo XIX. Es precisamente el modelo panóptico aplicado en las prisiones, fábricas e instituciones psiquiátricas durante el siglo XIX y el XX el que se está transformando en el siglo XXI en museos y centros de arte contemporáneo.

Vista del interior de la sala central de la antigua cárcel provincial de Salamanca, ahora centro de arte contemporáneo DA2.

Vista del interior de la sala central de la antigua cárcel provincial de Salamanca, ahora centro de arte contemporáneo DA2.

Sobre esto hay ejemplos de rehabilitación e integración de viejos edificios carcelarios y que ahora no solo sirven como recordatorio de lo que fue, sino que se reinterpretan a los nuevos usos del edificio. La antigua prisión preventiva y correccional de Badajoz, ahora Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) y la prisión provincial de Salamanca, ahora Domus Artium 2002 (DA2) son dos centros de arte contemporáneo que mejorando las capacidades del edificio e impulsando el desarrollo artístico de la región han supuesto una auténtica metamorfosis del entorno.

El MEIAC es el resultado del proyecto de rehabilitación de la antigua cárcel construida durante la posguerra (1941-1958) sobre un antiguo baluarte militar del siglo XVII. Aunque se ha prescindido de las naves laterales mantiene la cúpula central propia del modelo panóptico que ahora acoge una espectacular sala hipóstila. El hormigón armado en las estructuras centrales y en los muros de carga y las cubriciones de teja árabe entran en diálogo con el entorno ajardinado y el centro histórico de la ciudad.

Vista exterior de la cúpula de la cárcel de Badajoz, ahora Museo Extremeño e Iberoamericano.

Vista exterior de la cúpula de la cárcel de Badajoz, ahora Museo Extremeño e Iberoamericano.

El DA2 construido sobre un solar de enormes proporciones aunque fuera del circuito turístico del casco viejo queda integrado en la oferta cultural de la ciudad. El interior de la antigua cárcel provincial (1930) ha sido transformado creándose un vestíbulo acristalado y una pasarela que separa el exterior de las salas de exposiciones y otras dependencias pero intentando respetar la memoria del edificio, conservando la sala central de doble altura, el antiguo enrejado y la estética de las celdas.

Interior de la sala central de la cárcel provincial de Salamanca, ahora centro de arte contemporáneo, DA2.

Interior de la sala central de celdas en el DA2 de Salamanca.

Pero lo interesante no es sólo la arquitectura sino cómo se plantean la exhibición y lectura del arte contemporáneo más emergente adaptando el modelo histórico de museo a las experiencias del siglo XXI. De esta manera se trata de cuestionar el modelo decimonónico de museo, el cual no es sólo una institución educativa sino un espacio estimulante cuyas tareas van más allá de lo meramente artístico, el coleccionismo, la conservación y la difusión, también el marketing de sus ciudades, la construcción de identidades, la especulación inmobiliaria y las nuevas herramientas estratégicas de control.

Más información sobre el MEIAC en la web http://www.meiac.es/ y sobre el DA2 en la web http://www.domusartium2002.com/


¹ Benjamin, W., La obra de los pasajes, 1927-1940

* Este artículo fue publicado en Trazos Revista, nº12 julio de 2010. Edición impresa y digital.

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