Louise Bourgeois, hoy te quiero mucho

Robert Mapplethorpe, «Louise Bourgeois», 1982. Tate Collection. © Robert Mapplethorpe Foundation.

Me llamo Louise Josephine Bourgeois. Nací el 24 de diciembre de 1911, en París. Todas las obras que he realizado en los últimos cincuenta años, todos mis temas se han inspirado en mi infancia. Mi infancia nunca ha perdido su halo mágico, su misterio, su drama.

Louise Bourgeois murió en 2010 siendo una de las artistas más influyentes del siglo XX. Comenzó desde joven realizando dibujos para la restauración de tapices en el taller familiar en Francia y estuvo creando hasta el final de su vida. El reconocimiento le llegó cuando era una artista madura. Para ella el arte era un modo de supervivencia, el pretexto para crear, inventar y controlar un pasado. Su obra tiene bastante de autobiografía, y su infancia, la figura de su madre y lo masculino la iconografía presente en toda su trayectoria. Se trasladó a Nueva York en 1938 tras su matrimonio con el historiador del arte norteamericano Robert Goldwater. A partir de ese momento comenzó a realizar obra gráfica creando los precedentes de su obra escultórica. Trabajó como nadie en el concepto mediante dibujos y bocetos a los que volvía en reiteradas ocasiones, de manera casi obsesiva hasta su plasmación tridimensional.

La psicología del arte fue uno de sus principales intereses. Le gustaba conversar con otros artistas. Entre sus amistades se encontraban Fernand Léger, Marcel Duchamp y Amédée Ozenfant. Vivió durante todo un siglo en primera persona la escena artística neoyorkina de vanguardia, de la que siempre se sintió excluida.

Tenía la sensación de que la escena artística pertenecía a los hombres y de que yo estaba, en cierto sentido, invadiendo sus dominios. Por ello, hacía las obras y después las escondía. Me encontraba más cómoda si las escondía, aunque, al mismo tiempo, nunca destruí ninguna. Guardé cada pieza.

El psicoanálisis y el feminismo forman parte, no sólo de su obra artística, también de la filosofía en la que se basaba. Fue una feminista casi por necesidad. «Todas las mujeres de su familia eran feministas y socialistas, ¡y defendían fieramente sus convicciones!». Su obra se basó en la dualidad, lo masculino frente a lo femenino, lo positivo y lo negativo. Una de las principales aportaciones al arte contemporáneo han sido las arañas gigantes Maman que se reparten por medio mundo. Realizadas en bronce, acero inoxidable y mármol representan la figura materna amenazante y protectora al mismo tiempo. Comenzó a trabajar este aspecto a finales de la década de los cuarenta en los dibujos de las Femme Maison. Durante largos intervalos de tiempo estos dibujos evolucionaron en obras tridimensionales de materiales fácilmente manipulables –yeso, látex, y materiales de desecho-. Fue a finales de los noventa cuando materializó esos conceptos en sus famosas arañas. Ahora se pueden visitar en Tokyo, Otawa, Bilbao, Zúrich, Qatar, Madrid, Buenos Aires o Londres.

Louise Bourgeois,  «Crouching Spider», 2003  © Photo by Jonathan Leijonhufvud / Louise Bourgeois Trust.

Louise Bourgeois, «Crouching Spider», 2003. © Photo by Jonathan Leijonhufvud / Louise Bourgeois Trust.

Los últimos veinte años de su vida fueron los de mayor productividad y el período al que más retrospectivas le han dedicado en nuestro país. En el año 2000 en el Museo Reina Sofía, en 2004 en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga y recientemente clausurada en la Galería Marlborough de Madrid. A finales de este año la Casa Encendida celebrará su aniversario con un repaso a los últimos diez años de su producción plástica.

Es posible que Louise Bourgeois no llegara a ser una mujer plenamente feliz, pero sí fue una artista tremendamente optimista. A pesar del dramatismo, los miedos, las angustias, sus trabajos siempre reflejan aspectos positivos. Se ha dicho de ella que es la artista clave entre la historia moderna y la contemporánea, a medio camino entre la plástica tradicional y la postmoderna. Pero en realidad su arte trataba de la vida y en eso consistía todo.

Todas las citas tomadas de: Bougeois, Louise. Destrucción del padre / Reconstrucción del padre. Escritos y entrevistas, 1923-1997, Ed. Síntesis, col. El espíritu y la letra Madrid, 2008.

*Este artículo fue publicado en PAC el 10 de junio de 2012.

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