Amor, locura y miedo. Leonora Carrington

Leonora Carrington nació en 1917 en Lancashire, Inglaterra. Fue una niña de carácter rebelde y muy creativo. Conoció la obra de los surrealistas a muy temprana edad y cuando le presentaron en Londres a Max Ernst, veinte años mayor que ella, se enamoró perdidamente. Huyó con él a Francia rebelándose contra su familia para convertirse en “la novia del viento”. Su feliz historia de amor y arte se vio interrumpida con la llegada de los nazis: Max acabó prisionero en un campo de concentración y Leonora escapó de la inminente guerra a Madrid. Desde entonces su vida fue una continua huída hacia adelante. Su familia la encerró en un psiquiátrico en Santander: la pobre Leonora creyó ser capaz de salvar al mundo de la guerra, de los nazis, de Hitler, Mussolini y Franco. El cardiazol suministrado dejó estragos en su vida por largo tiempo. Se deshizo de ellos en su novela Memorias de abajo, un estremecedor relato surrealista y autobiográfico.

Leonora Carrington y Max Ernst

En Lisboa se casó con el poeta mexicano Renato Leduc y gracias a él se marcharon a Nueva York junto al grupo de surrealistas protegidos por Peggy Guggenheim, la nueva amante de Max. Una vez en México se divorció de Renato y se casó con Emerico Weisz Chiki, fotógrafo húngaro colaborador de Robert Capa, Gerda Taro y David Saymour Chim durante la Guerra Civil española, quien ordenó salvaguardar la “maleta mexicana”. En 1968 la escritora mexicana Ana Garro, la primera mujer de Octavio Paz, acusó abiertamente a Leonora de ser una de las inspiradoras intelectuales de las revueltas estudiantiles que acabaron en tragedia en México. Volvió a huir con sus hijos a Estados Unidos durante una temporada.

Ni siquiera exiliada en México fue del todo feliz. El miedo y los recuerdos de sus años en Europa estaban demasiado presentes. Encontró apoyo en Remedios Varo, la pintora surrealista española, y Kati Horna, fotógrafa húngara y activista feminista en el bando republicano durante la Guerra Civil. Con ellas compartió vivencias de París, del Surrealismo, de la guerra y del exilio.

Su universo pictórico y también literario está repleto de estos fantasmas, los de la guerra y la locura, el amor y el miedo. Utilizó la imaginería celta heredada de sus orígenes irlandeses, el mundo mágico de los mayas y la naturaleza de la que se rodeó. Su habilidad para el dibujo y su enorme imaginación fueron los elementos del juego surrealista con los que desarrolló su carrera artística. La vida de Leonora Carrington es el testimonio de todo un siglo y su legado un ejemplo de cordura en un mundo de locos.

Leonora Carrington en su estudio

Los días 23 y 29 de noviembre la Cineteca de Matadero Madrid presenta la película documental Leonora Carrington. El juego surrealista. La película ha sido estrenada recientemente en el Festival de Cine de Guadalajara, México y en el de Sitges. Su director, Javier Martín-Domínguez, recoge los últimos testimonios de la pintora surrealista que falleció en México el pasado año a los 94 años de edad. Más información en la web de Matadero.

*Este artículo fue publicado en PAC el 25 de noviembre de 2012.

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