David Bowie Is… Rebel Rebel

Dicen los incondicionales de David Bowie que fue en 1972 cuando comenzó la leyenda, el año en que apareció The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars. Ziggy Stardust, es más que un alter ego con apariencia extraterrestre, es la imagen de una época marcada por la liberación sexual y las enormes contradicciones que esta generaba en algunos artistas como Bowie, quien utilizó la androginia a su antojo creando una suerte de personajes en continuo conflicto con su persona. Por eso acabó con Ziggy y prescindió de Mick Ronson y los Spiders en la gira del año siguiente. Un ejercicio de cordura a pesar de que el extravagante extraterrestre siempre acababa reapareciendo en forma de potencial subversivo o a modo de iconografía. Fue el primero de sus muchos cambios de identidad y por ende de estética. Si algo define a Bowie es el constante afán por cambiar, reinventarse, innovar en el diseño de su vestuario, en los maquillajes imposibles o en la puesta en escena de sus conciertos y videoclips. Un personaje creativo y escandaloso que ha influido en la escena artística británica durante décadas dinamitando las barreras entre la alta y la baja cultura.

David Bowie and William Burroughs, 1974 Photograph by Terry O'Neill, Hand colouring by David Bowie, Courtesy of The David Bowie Archive 2012, Image © V&A Images

David Bowie and William Burroughs, 1974 Photograph by Terry O’Neill, Hand colouring by David Bowie, Courtesy of The David Bowie Archive 2012, Image © V&A Images.

Llevaba una década retirado de la escena musical para reaparecer ahora en el Victoria and Albert Museum en una exposición con objetos procedentes de lo que han llamado los archivos Bowie. Fotografías, diseños, partituras, dibujos, videos… que repasan la trayectoria de un personaje híbrido que estudió bellas artes y música y más tarde arte dramático en la escuela de Lindsay Kemp cuando aún era David Robert Jones. Un artista total que ha convertido la rebeldía en cultura haciendo que la industria –de la moda, la música, del cine- asuman su complejidad estética. No es necesario hablar de estas influencias porque la impronta Bowie está en cada ámbito en que ha trabajado, desde los enredos rítmicos de su música y la capacidad interpretativa de sus personajes hasta la puesta en escena de sus shows. Detrás de todo ello hay además un componente intelectual que no es para nada casual. Cuando hablamos de movimientos artísticos que reivindican cuestiones que tienen que ver con la identidad y el género, los dobles significados, la ambigüedad sexual, el travestismo y las influencias entre el rock –o en este caso el Glam Rock– y la cultura visual, Bowie aparece como un elemento clave para entender todas estas complejidades. Claro que no es el único, ni el primero, sino uno más en esa escena artística ligada al teatro de vanguardia –la performance– y otras manifestaciones plásticas como el Pop Art, el Body Art y la Postmodernidad.

David Bowie Is exhibition, 2013. © Victoria and Albert Museum, London.

Bowie está rodeado por una expectación mediática que casi asegura el éxito de todas sus iniciativas. Esto lo saben bien en el V&A, y por eso llevan meses con una estrategia de marketing que en sí misma merecería un estudio. Llevábamos tanto tiempo oyendo hablar de la exposición que antes de su inauguración ya sabíamos que era exitosa. En apenas una semana se han superado las 50 mil entradas anticipadas. Más que una interpretación de las corrientes estéticas y artísticas de las últimas décadas entorno a su figura parece un espectáculo que roza lo banal. Es una lástima que no se hayan utilizado todas estas influencias para hacer un estudio narrativo completo, un análisis que explique la capacidad del artista contextualizado en las corrientes artísticas e ideológicas que le acompañan, elaborando así una historia de la música contemporánea y su predominio en la cultura.

Original photography for the Earthling album cover. Union Jack coat designed by Alexander McQueen in collaboration with David Bowie, 1997. Photograph by © Frank W Ockenfels.

Los egos de Bowie vuelven a Londres en las salas de un museo y tras años de silencio en el inesperado pero muy bien calculado The Next Day. Es la doble vertiente de este artista ilimitado, un Bowie oscuro y otro comercial. Dos años preparando la gran exposición de sus objetos de archivo, de la cual no ha participado en absoluto siendo la gran ausencia incluso en la inauguración, y dos años preparando en secreto un disco que ya es número uno. Decía Marinetti que los museos eran el cementerio de pintores y escultores, los lugares donde depositar la chatarra que la historia genera. Bowie es historia viva convertido ahora en pieza de museo observando su nueva mutación desde un ático de Nueva York, quizá con esa sonrisa siniestra que le caracteriza.

David Bowie Is exhibition, 2013. © Victoria and Albert Museum, London.

David Bowie Is, del 23 de marzo al 11 de agosto de 2013. Victoria and Albert Museum, Londres.

* Este artículo fue publicado en PAC el 7 de abril de 2013.

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