Inicios del Arte Urbano europeo

El arte urbano es el acto de pintar en los espacios públicos de las ciudades de forma libre, espontánea, a veces reivindicativa. Porque pintar en las paredes tiene bastante de acto político gracias a su fuerte carácter comunicativo. Esto no es algo que se haya inventado la sociedad moderna. De la época romana existen testimonios esgrafiados en las paredes que dan cuenta de la vida social, cotidiana, vulgar. Es la otra historiografía frente a la historia oficial –aquello de lo que hablaba Guy Debord en la Sociedad del Espectáculo-, enterrada para casi siempre bajo las catacumbas en Roma y las ruinas de Pompeya y Herculano.

Dmitri Vrubel, «Mein Gott hilf mir, diese tödliche Liebe zu überleben (Dios mío, ayúdame a sobrevivir a este amor mortal)», East Side Gallery, Berlín, 1990.

Para la historia del arte urbano reciente conviene analizar la importancia de la Internacional Situacionista como punto de arranque a un nuevo concepto de apropiación urbana e histórica. Para los situacionistas la recuperación del surrealismo político radical es esencial a la hora de tomar una postura crítica frente a los conceptos y objetos del capitalismo sistémico. En este ambiente surge mayo del 68 donde se ponen en evidencia el poder de la producción colectiva en eslóganes y carteles. Los muros de las ciudades fueron el mejor lienzo para albergar un nuevo léxico revolucionario que si bien tiene una naturaleza anónima refleja el espíritu de una época. Aunque de naturaleza efímera su recuerdo ha alcanzado a las generaciones posteriores y no es difícil seguir encontrando sus lemas repetidos hasta la saciedad.

Son las ciudades en conflicto las más propensas a utilizar sus espacios públicos como soportes artístico-políticos para improvisados y anónimos artistas. Por ello impresionan las pintadas que durante casi tres décadas aparecieron en el lado oeste del Muro de Berlín, en un intento por cubrir cada centímetro del hormigón con consignas políticas que comentaban lo que sucedía en Alemania y en el resto de un mundo dividido físicamente en Berlín. También en las ciudades de Irlanda del Norte como Londonderry [*], una ciudad separada por el río Foyle y dividida por eternos conflictos ideológicos y religiosos. Sus murales de grandes dimensiones son para el turista la advertencia del territorio en que se adentra. Durante décadas han servido para recordar a sus víctimas –las del Domingo Sangriento-, para lanzar mensajes de resistencia y mostrar un posicionamiento ante los conflictos históricos y presentes. La historia reciente de Derry o Belfast se puede escribir con las consignas y los símbolos de sus muros pues reflejan aquello que todavía ocurre en sus barrios. Es la apropiación social del tiempo presente del que hablaba Debord frente a la inmovilidad de la historia oficial.

Murales en Derry, Irlanda del Norte.
«You Are Now Entering Free Derry» fue pintada por primera ver por John Caker Casey en 1969 en el barrio católico de Bogside.

Pero el mensaje de sus muros es tan efímero como la pintura al aire libre, condicionada por los agentes medioambientales, la superposición de pintadas y por la ausencia de programas de preservación. Cuando cayó el muro de Berlín la ciudad ya se había convertido en centro mundial del arte de la calle, actividad que si bien no es del todo legal ha llegado a ser un movimiento social y artístico, reclamo para turistas y artistas de todo el mundo. Actualmente existe en Berlín intenciones por conservar parte de estas obras o incluso repetirlas con iniciativas como las de East Side Gallery. Esto es posible porque el conflicto ya forma parte del pasado, la reunificación se ha alcanzado y las autoridades han convertido la escena del arte callejero en un producto cultural. Los artistas de las calles de Berlín ya no son punks, emigrantes o anarquistas, ahora son artistas mundialmente conocidos, están representados por galerías, exponen y venden sus obras, viajan a otras ciudades y experimentan con otros soportes. Siguen trabajando en las calles pero contratados por entidades públicas y privadas para pintar las fachadas de sus edificios.

Durante décadas las ciudades europeas, las del oeste y las del este, vieron como jóvenes pintaban su nombre en las paredes tratando de comunicarse, reconvirtiendo los espacios públicos, mejorando y ampliando las técnicas y lenguajes que el arte contemporáneo ponía a su disposición. Artistas tildados de marginales que han creado obras callejeras memorables presentes en la memoria colectiva, aquella que es imborrable y que tiende a su repetición en forma de documento o souvenir. Actos antisistema que han sido engullidos por el feroz mercado del arte no sin antes poner en evidencia las contradicciones mismas del propio sistema, las que tienen que ver con la propiedad privada, con la mercancía, con el espectáculo.

Bogside Artists, «Civil Rights Association», 1993-2008, Derry.
Este mural en el barrio católico de Bogside, también conocido como Free Derry, conmemora la campaña realizada desde 1967 de la Asociación por los derechos civiles de Irlanda del Norte.

Tratar de definir qué es el arte contemporáneo en sus múltiples facetas y lenguajes es adentrarse en complejas interpretaciones, ocasionando en la mayoría de los casos una incomprensión de los conceptos por parte del público. Si algo ha caracterizado al arte y a los artistas desde las vanguardias ha sido la ruptura de lenguajes formales, técnicos y estéticos, provocando una perplejidad general en la crítica y en el espectador. De lo que no cabe duda es de la necesidad de coexistencia entre el arte y la vida, que en este caso el arte urbano ha sabido retomar exitosamente. De ahí que el artista tome una actitud ideológica ante los problemas de su contexto, porque la interacción con su obra se produce con un público mucho más diverso que el compuesto por los habituales de museos y galerías.

[*] Derry durante este año 2013 es Ciudad Cultural del Reino Unido, título paralelo al que otorga el Parlamento Europeo con el fin de repetir en otras ciudades británicas el éxito obtenido en Liverpool 2008. Entre muchas actividades culturales relacionadas con la música, la literatura y el teatro y una convocatoria para reunir a artistas de todo el mundo, se celebrará en diciembre la entrega del Premio Turner.

*Enlaces recomendados: para conocer más sobre East Side Gallery; para profundizar en la historia de la ciudad de Derry y los murales del barrio de Bogside Museum of Free Derry.

* Este artículo fue publicado en PAC el 5 de junio de 2013.

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