Túlia Saldanha: instalaciones carbonizadas, performances y encerramientos. CAM de Lisboa

Túlia Saldanha (1930-1988) es una de las artistas portuguesas más experimentales e imprescindibles en el campo de la performance y la instalación de la segunda mitad del siglo XX en Portugal. Hasta el 28 de septiembre el Centro de Arte Moderna de la Fundação Calouste Gulbekian de Lisboa le dedica una extensa exposición que reúne una gran parte del conjunto artístico producido por una artista que trabajó en un continuo vaivén entre la práctica individual y la práctica colectiva. Por primera vez se muestra el trabajo de esta artista desde una perspectiva que trata de explorar su biografía y sus logros como artista, docente y figura pública en Coímbra. Comisariada por Rita Fabiana e Liliana Coutinho, la exposición incluye obras realizadas durante dos décadas de incesante dedicación, experimentación e investigación artística y otras obras inéditas que han sido reelaboradas gracias a una exhaustiva investigación curatorial, tras recopilar el escaso material documental, bibliográfico y de archivo que se conserva junto a los testimonios de familiares, amigos y artistas que compartieron con ella esos intensos años de creación.

Túlia Saldanha, «Sala de descontração», 1976. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «Sala de descontração», 1976. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «Sala de descontração», 1976/2014. Instalación en el CAM.

Túlia Saldanha, «Sala de descontração», 1976/2014. Instalación en el CAM.

«Sê[r] Outro, Outra». Este es el juego de palabras que el artista Ernesto de Sousa utilizó en una carta-poema refiriéndose a la artista Túlia Saldanha con motivo de la exposición individual Travelling en la Galeria Quadrum en 1986. De esta manera Ernesto de Sousa se refería a su obra y a su persona (o a su persona y a su obra), a la imposibilidad de disociar su obra artística de su vida, una vida intensamente vivida en torno a la creación artística. Este aspecto, fundamental para entender el trabajo de Túlia Saldanha, es la tesis empleada en esta exposición y en el minucioso trabajo de investigación que sale a la luz en un catálogo, que hasta la fecha constituye el más completo estudio sobre la artista. La exposición del CAM reúne un amplio conjunto de instalaciones e intervenciones públicas formadas por singulares objetos, pinturas, dibujos y fotografías que documentan sus acciones individuales y colectivas a lo largo de dos décadas (entre 1968 y 1988). La selección de las obras expuestas y el recorrido expositivo, lejos de abordar exhaustivamente la obra de la artista obedeciendo a una estructura cronológica, trata de evidenciar la proximidad y resonancia entre las obras expuestas con un sentido crítico, museológico e histórico, basándose en la (re)construcción de los ambientes, instalaciones y performances. El resultado es una colección de obras incompletas que la artista fue reuniendo y transformando a lo largo de su carrera y cuya datación y reconstrucción ahora es prácticamente imposible de determinar dado que la artista reelaboró la misma obra en múltiples ocasiones.

Túlia Saldanha nació en Macedo de Cavaleiros en 1930, un pequeña aldeia al norte de Portugal. Llegó al mundo del arte sin ningún tipo de educación artística tras haber estado dedicada a un matrimonio fracasado y a sus dos hijas. Durante el proceso de divorcio se trasladó a Coímbra donde se unió al Círculo de Artes Plásticas (CAP) a finales de los 60, cuando los artistas del grupo como Alberto Carneiro y Ângelo de Sousa comenzaban a trabajar en acciones artísticas muy experimentales. Sin experiencia previa alguna dentro del mundo del arte, Túlia Saldanha comenzó su formación artística práctica y conceptual a partir de 1967 junto a los profesores de pintura Nuno Bragança, Nuno Barreto, Ângelo de Sousa, João Dixo y más tarde junto al escultor Alberto Carneiro. Su vinculación con este centro de formación, creación, producción y divulgación artística se mantuvo hasta el final de su vida, siendo miembro del Consejo Artístico desde 1969, asumiendo la dirección del cuerpo docente desde 1974 y siendo socia fundadora de CAPC en 1980. Su trabajo se desarrolló en las vertientes de la creación artística, en las de dirección y gestión de las actividades desarrolladas diariamente en el CAPC y en el ámbito de la pedagogía, en el que obtuvo un gran reconocimiento. En 1988 participó en la feria ARCO Madrid en una mesa redonda entorno a la educación artística y el artista como profesor, una de sus últimas intervenciones públicas.

Túlia Saldanha, "Die Augen sind für [den] der sehen will," 1982. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, “Die Augen sind für [den] der sehen will”, 1982. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Entre 1968 y 1988 Túlia Saldanha desarrolló un trabajo artístico atípico, experimental y muy conceptual, trabajando con instalaciones, creación de ambientes, performances, dibujo y pintura, práctica a la que regresaría con gran intensidad en su etapa final. Coincidió con un momento de grandes cambios en la escena artística portuguesa, cuando se ampliaban los límites de las disciplinas artísticas tradicionales defendiendo las relaciones entre el arte y la vida, consecuencia de las influencias del movimiento Fluxus, el Nuevo Realismo y también el Pop y el Minimal. Participó activamente en acciones colectivas que, a la manera Fluxus, invitaban a la libre participación. Asimismo Túlia Saldanha estuvo presente en la II Semana del Arte Contemporáneo de Malpartida (SACOM 2) en abril de 1979 organizada por Wolf Vostell, encuentro al que fue invitada junto a otros artistas conceptuales portugueses. En Malpartida de Cáceres realizó la performance y concierto Fluxus Oblación [licor amoroso], y la intervención Comidas Portuguesas [Comidas Olvidadas] con el artista João Vieira, y varias performances que realizó junto a Çao Pestana, Helena Almeida y Joana Rosa.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 1976-1979. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 1976-1979. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 12 de junio de 1979, 22h00, Cooperativa Diferença, Lisboa. Imagen cortesía Arquivo Cooperativa Diferença, Lisboa. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 12 de junio de 1979, 22h00, Cooperativa Diferença, Lisboa. Imagen cortesía Arquivo Cooperativa Diferença, Lisboa. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 12 de junio de 1979, 22h00, Cooperativa Diferença, Lisboa. Imagen cortesía Arquivo Cooperativa Diferença, Lisboa. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 12 de junio de 1979, 22h00, Cooperativa Diferença, Lisboa. Imagen cortesía Arquivo Cooperativa Diferença, Lisboa. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 12 de junio de 1979, 22h00, Cooperativa Diferença, Lisboa. Imagen cortesía Arquivo Cooperativa Diferença, Lisboa. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 12 de junio de 1979, 22h00, Cooperativa Diferença, Lisboa. Imagen cortesía Arquivo Cooperativa Diferença, Lisboa. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 12 de junio de 1979, 22h00, Cooperativa Diferença, Lisboa. Imagen cortesía Arquivo Cooperativa Diferença, Lisboa. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «O Banquete», 12 de junio de 1979, 22h00, Cooperativa Diferença, Lisboa. Imagen cortesía Arquivo Cooperativa Diferença, Lisboa. Fotografía Luísa Saldanha.

Túlia Saldanha, «Piqnique», 1972-1977. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «Piqnique», 1972-1977. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «Ontem hoje amanhã nunca uma hora vi quando tu eras pequenina muitas vezes àtarde natureza morta queimada…», 1971. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «Ontem hoje amanhã nunca uma hora vi quando tu eras pequenina muitas vezes àtarde natureza morta queimada…», 1971. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Bajo la influencia del Círculo de artistas de Coímbra, desde muy temprano comenzó a realizar performances y ambientes de una gran personalidad creativa. Su primera instalación Uma hora vi/Natureza morta queimada, presentada por primera vez en 1971, anticipa los rasgos esenciales de su práctica artística que estuvo ligada a la memoria, la identidad y la percepción del cuerpo femenino como producción artística. Natureza morta queimada está compuesta por una mesa con distintos objetos carbonizados por la propia artista en su horno casero: pan, platos y vasos, una olla de hierro y una cesta de mimbre. Objetos tradicionales de las regiones rurales portuguesas que para la artista representaban no solo la vida doméstica como un espacio cerrado, sino también como espacio simbólico. A partir de esta instalación Túlia Saldanha fue reuniendo objetos, transformándolos, quemándolos o pintándolos intencionadamente de un negro mate. Realizó otras instalaciones como Piqnique (1972-1977) y O Banquete (1976-1979) cuya reconstrucción para esta exposición ha sido elaborada basándose en las instrucciones y numeración de los objetos localizados y en la documentación conservada, como en una reconstrucción arqueológica. Son objetos que en apariencia tienen un carácter efímero, aunque en realidad son objetos transitorios, a veces nómadas. La artista concibió instalaciones que tienen varias versiones, y donde los mismos objetos de una instalación reaparecen en otras obras, incluso con significados diferentes. Estos objetos de uso doméstico reaparecen en otras instalaciones como en las cajas Do Nordeste a Coimbra (c. 1978), Fim-de-Semana (1974-1977) u Homenaje a Maciunas (1979), obra que forma parte de la Colección de Artistas Conceptuales del Museo Vostell Malpartida. Se trata de cajas carbonizadas que contienen objetos heterogéneos de uso cotidiano o personal, -juguetes, cepillos, muñecas en miniatura, máscaras, cintas de audio, coches de juguete, platos, marcos, gafas…- cajas que son en realidad espacios para las pasiones, los afectos, la memoria y la tradición reinterpretados bajo un nuevo orden de significados. Las cajas carbonizadas constituyen el elemento central en la obra de esta artista pues son el dispositivo para abordar cuestiones identitarias. Mediante la acumulación y organización de estos objetos trata de encerrar la memoria en un no lugar, en un espacio transitorio donde el tiempo ha quedado detenido –o carbonizado.

Túlia Saldanha, «Do Nordeste a Coimbra», 1978. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «Do Nordeste a Coimbra», 1978. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «Do Nordeste a Coimbra», 1978. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «Do Nordeste a Coimbra», 1978. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Sin duda el proyecto más interesante, y también el más simbólico, en el que trabajó Túlia Saldanha es la intervención 240.180.180 dissimetria mater (1980), una instalación formada por una caja de madera con las medidas del cuerpo de la artista, pintada en acrílico de color negro mate y 28 fotografías en blanco y negro, acompañadas de un texto que muestran el proceso performático de encerrar el cuerpo. Esta performance reúne todos los significados y conceptos de la obra de Túlia Saldanha, la relación entre la caja y el cuerpo de la artista, el cuerpo de una mujer que ya no es una presencia sugerida –carbonizada- sino real. Si en las cajas carbonizadas se acumulaban los objetos de la memoria, en Dissimetria mater la caja es un receptáculo inhabitable con las medidas exactas para encerrar el cuerpo de la artista, cuerpo que se convierte en espacio de sí mismo.

Túlia Saldanha, «240.10.180 dissimetria mater », 1980. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «240.10.180 dissimetria mater », 1980. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «240.10.180 dissimetria mater », 1980. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «240.10.180 dissimetria mater », 1980. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «240.10.180 dissimetria mater », 1980. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Túlia Saldanha, «240.10.180 dissimetria mater », 1980. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Al final de su vida regresó a la pintura en papel y tela en la serie Travelling (1985-1986) donde en cierto modo acaba abandonando la energía contenida de las cajas y continuando la línea conceptual de dissimetria. De esta época son especialmente significativos los trabajos colaborativos, porque Túlia Saldanha participó en acciones con otros artistas como Robert Schad 100 horas a desenhar (Coimbra, 1981) y 33 horas a desenhar (Lisboa, 1983) o Ernesto de Sousa en las cajas Pipxou y los miembros del Círculo de Artes Plásticas de Coimbra.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 1983. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 1983. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 1983. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 1983. Imagen cortesía Centro de Arte Moderna. Fotografía Paulo Costa.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 13, 14 e 15 de abril de 1983, Goethe Institut, Lisboa. Organizado pelo Instituto Alemão de Lisboa. Fotografía Álvaro Rosendo.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 13, 14 e 15 de abril de 1983, Goethe Institut, Lisboa. Organizado pelo Instituto Alemão de Lisboa. Fotografía Álvaro Rosendo.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 13, 14 e 15 de abril de 1983, Goethe Institut, Lisboa. Organizado pelo Instituto Alemão de Lisboa. Fotografía Álvaro Rosendo.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 13, 14 e 15 de abril de 1983, Goethe Institut, Lisboa. Organizado pelo Instituto Alemão de Lisboa. Fotografía Álvaro Rosendo.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 13, 14 e 15 de abril de 1983, Goethe Institut, Lisboa. Organizado pelo Instituto Alemão de Lisboa. Fotografía Álvaro Rosendo.

Robert Schad y Túlia Saldanha, «33 horas a desenhar», 13, 14 e 15 de abril de 1983, Goethe Institut, Lisboa. Organizado pelo Instituto Alemão de Lisboa. Fotografía Álvaro Rosendo.

Túlia Saldanha es una exposición bien trabajada curatorialmente y cuya línea de investigación propone profundizar en una carrera artística atípica y en una vida ligada al arte y a los artistas más experimentales de aquellos años. El conceptualismo de la artista está aún hoy vigente y su estética transciende por la delicadeza técnica de las obras, trabajadas con una gran sensibilidad y que resultaron ser también una práctica política de género, un proyecto personal mediante el cual la artista pretendía emanciparse como sujeto y objeto. «Sê[r] Outro, Outra» mediante sus instalaciones carbonizadas, las performances colaborativas y los encerramientos. Un acto de resistencia contra el olvido al que injustamente recurre la historia y la crítica del arte; un enfrentamiento entre el que mira –el espectador- y el que quiere ser mirado –la artista-, quien todavía sigue diciendo «eu existo, eu estou aqui!».

Túlia Saldanha, Centro de Arte Moderna – CAM, Fundação Calouste Gulbekian, Lisboa. 5 de junio – 28 de septiembre, 2014.

Más información en la web del CAM.

*Artículo ampliado del publicado en PAC el 28 de agosto, 2014.

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