Sacrilegio

Recuerdo en mi primera visita al recién inaugurado Caixa Forum Madrid coincidir con unas señoras en el ascensor que comentaban con entusiasmo lo «bonito que había quedado». Una de ellas llegó a afirmar, orgullosa, que era la tercera vez que lo visitaba en la misma semana. Desconozco si esas visitas reiteradas eran fruto de un profundo interés por la programación del recién inaugurado centro o si se trataba de un pasar la tarde merendando en la cafetería. Me temo que hay determinados acontecimientos culturales, como la exposición de moda o el (re)inaugurado centro de arte o museo de turno, que provocan cierta expectación social. Los hay que acaban yendo al museo como quien pasa la tarde en el centro comercial.

Este recuerdo me viene a la memoria por algo que pude constatar unas semanas atrás en el hinchable más grande del mundo, la instalación Sacrilege (Sacrilegio) de Jeremy Deller. A pesar del tiempo de espera, más de una hora, y los ocasionales chubascos primaverales, familias enteras esperaban entusiasmadas largo tiempo por unos minutos de diversión. El CA2M invitaba al público de todas las edades a interactuar y divertirse en una de las instalaciones más populares de Jeremy Deller. Se trata de una reproducción a escala real del monumento megalítico Stonehenge convertido en un hinchable para disfrute gratuito y sin restricciones de todo el mundo. Una obra que también habla de la identidad nacional británica y que ha visitado varias ciudades de Reino Unido desde el 2012. Llegó a Móstoles, como sabréis, a propósito de la exposición El ideal infinitamente variable de lo popular en el CA2M que reúne buena parte del trabajo de Jeremy Deller, ganador del Premio Turner en 2004 y representante del Pabellón Británico en la Bienal de Venecia de 2013.

Jeremy Deller, Sacrilege (Sacrilegio), 2012/2015. Parque de El Soto, Móstoles.

Jeremy Deller, Sacrilege (Sacrilegio), 2012/2015. Parque de El Soto, Móstoles.

Como no podía ser de otra forma, una actividad así, al aire libre y gratuita –requisito imprescindible para Jeremy Deller- debía resultar todo un éxito. ¿Éxito? ¿Cómo miden los museos el éxito o fracaso de sus actividades paralelas? Aunque no hay cifras oficiales, aproximadamente unas 7 mil personas acudieron a la instalación durante los cuatro días, aunque podrían ser más. No me cabe duda de que la publicidad que se le dio al evento en los medios de comunicación generalistas tuvo bastante que ver. Pero no puedo evitar preguntarme cuánta de esa gente sabía de qué trataba la instalación hinchable. ¿Cuántos habrán visitado la exposición de Jeremy Deller? ¿Y el CA2M alguna vez? ¿Sabían acaso que todas las exposiciones y actividades del Centro son gratuitas todos los días del año? Me encantaría poder responderme con optimismo que todos los participantes sabían quién era el artista y acudían motivados por el interés de la instalación, aunque sería suficiente que una buena parte hubiera encontrado ese interés a partir de entonces. El éxito de este tipo de actividades no debería ser medido por números sino por el impacto y la huella que deja en sus participantes.

Bajo el subtítulo ¿Puede ser el arte una experiencia compartida y divertida?, Sacrilege nos propone una experiencia divertida, intensa y emocionante pero al mismo tiempo una toma de conciencia que no debería pasar desapercibida. El arte para el disfrute de todos. El arte puede ser –debería ser- divertido, participativo e incluso lúdico y popular, pero no por ello debemos permitir que se convierta en algo banal, superficial o ausente de contenidos. La obra de Jeremy Deller va más allá de esa superficialidad aparente del hinchable, reflexionando sobre los comportamientos de la sociedad contemporánea. Encuentro en esta obra dos formulaciones fundamentales. Por un lado el aspecto simbólico de la instalación, al reconstruir en escala un monumento que formando parte de la identidad histórica británica mantiene una distancia tanto física y real como temporal con el público. En este sentido en Sacrilege el espectador como sujeto pasivo pasa a ser un usuario activo que no solo participa también encuentra la complicidad con el pasado y la historia. Y por otro lado, la reflexión que se hace sobre la profanación de la cultura, la historia y la identidad, convertida en cultura de masas a disposición del consumo turístico, del entretenimiento banal.

Narrador de lo popular Jeremy Deller no desaprovecha la oportunidad de realizar un análisis crítico sobre la historia reciente de Reino Unido y como determinados acontecimientos han marcado el devenir de la sociedad británica –y que bien podemos trasladar a nuestro contexto actual. Sacrilege es uno de sus últimos proyectos donde evidencia esas transformaciones consecuentes de las políticas neoliberales desde la época Thatcher. En el catálogo de la exposición aclara que: «Parte de este trabajo puede generar mucha expectativa, una especie de peregrinación. Es una experiencia especial, una experiencia comunitaria, las personas vienen de muy lejos para ver las cosas, y compartir una experiencia, disfrutarla. Es así, estoy muy interesado en el arte neolítico y en lo que debe de haber sido. Si piensas en Stonehenge, fue una de las primeras obras de arte público. No son edificios tal y como los conocemos, porque no tienen techo, pero son como obras de arte público. Yo quería obtener eso con Sacrilege. Estar en Bristol o donde sea, todo el mundo se forma en la fila, con paciencia, y espera su turno»[1]. La intencionalidad del artista parece quedar clara en esta declaración, sin embargo pienso que Jeremy Deller en realidad está constatando el reclamo de la cultura como entretenimiento para las masas donde no importa no enterarse de nada.

Con esto no quiero decir que la mediación del CA2M no fuera la adecuada o que la instalación de Jeremy Deller no funcionara. Al contrario, Sacrilege nos confirma los nuevos usos que hacemos del acto cultural y que tanto me contradicen: de la larga espera, al selfie y al obligado circulacionismo en redes sociales. Como si constatar que se ha estado allí y poder contarlo hubiera sustituido a la mirada crítica.

Taller-encuentro con Jeremy Deller en el CA2M, 24 abril, 2015.

Taller-encuentro con Jeremy Deller en el CA2M, 24 abril, 2015.

Sacrilegio. Centro de Arte Dos de Mayo, CA2M, Parque El Soto, Móstoles. 24-27 de abril, 2015.

1 «La canción es más grande que la banda. Una conversación Ferrán Barenblit y Jeremy Deller» en Jeremy Deller. El ideal infinitamente variable de lo popular, CA2M, Madrid, 2015. p. 69

Anuncios