María Cañas, la Archivera de Sevilla

«Saqueadora de iconos y generadora de relatos “glocales” (globales+locales) a contracorriente. Así como el torero ejerce la tauromaquia, yo, como creadora, practico la “videomaquia”, que para mí es el arte de lidiar y reciclar todo el “detritus audiovisual” que nos rodea».  María Cañas.

La exposición de María Cañas (Sevilla, 1972), Risas en la oscuridad en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla, es una de esas citas que no deberían pasar desapercibidas, pues es una excelente oportunidad de ver reunidas una muy completa e interesante parte de su producción artística. 13 obras audiovisuales, videoproyecciones e instalaciones, y 167 fotomontajes componen esta exposición dentro de la sesión expositiva Mal de archivo. María Cañas, artista que trabaja con narrativas audiovisuales a través del cine experimental, el videoarte, el documental y el ensayo audiovisual mediante las técnicas del reciclaje y el material apropiado, se autodenomina La Archivera de Sevilla y se define como saqueadora de iconos y generadora de relatos “glocales” (globales + locales) a contracorriente. Dispone no solo de un lenguaje audiovisual que le sirve para cuestionar el discurso oficial y crear una cultura crítica, sino que ha inventado un vocabulario propio, una declaración de intenciones para reivindicar un cine al margen de la industria y una cultura libre y participativa.

Sospechar de las imágenes y cuestionar nuestro tiempo presente es la primera propuesta que nos hace la artista. Conseguir agitar determinadas ideas preconcebidas, supersticiones o verdades oficiales, para lograrnos seres más libres y creativos. Partiendo del apropiacionismo Dadá y del intervencionismo y resignificación propias del Neodadaísmo y del Punk, María Cañas toma prestadas imágenes que forman parte de la contemporaneidad y que ha ido encontrando por ahí, entre otros en ese archivo infinito online y que no calla nunca que es Internet. Tomar de aquí y de allá imágenes de cintas VHS o DVDs encontrados, imágenes televisadas robadas, o vídeos caseros subidos a YouTube para hacer un cine sin cámaras, sin libro de estilo. Y se pregunta, o más bien nos hace preguntarnos, por el excedente de imágenes en circulación. Internet no solo entendido como el enorme basurero de imágenes, ruidos mediáticos y comportamientos virales, sino como una fuente inagotable de recursos. Risas en la oscuridad es una invitación a transitar por esos territorios del metraje encontrado, ensamblado y finalmente re-significado, presentados en una suerte de subversión satírica, lo que la Archivera llama canibalismo iconoclasta.

María Cañas, Kiss the Fire, 2007.

María Cañas, Kiss the Fire, 2007.

MARÍA CAÑAS.  La mano que trina, 2015

María Cañas,
La mano que trina, 2015.1500

El reto al que nos hace enfrentarnos es el de visualizarnos a nosotros mismos como parte de una iconografía contemporánea que no nos viene predeterminada, sino en construcción colectiva y a la que todos tenemos acceso y de la que todos participamos continuamente a través nuestros dispositivos electrónicos.

La radicalidad del trabajo de María Cañas se encuentra en la desacralización de la historia y sus tradiciones más arraigadas desmintiendo incluso identidades que forman parte de la cultura dominante y que durante su proceso creativo son transformadas en cultura crítica. Existen determinados tópicos, mitos, símbolos convertidos en afirmaciones categóricas, apropiados por la oficialidad y asumidos socialmente como verdaderos que podrían ser desmontados –o al menos cuestionados. Esto lo hace desde su propio yo, examinando las más arraigadas tradiciones de su entorno local para generar esos relatos que llama glocales. Su mirada –y la nuestra- adquieren una enorme capacidad crítica hacia una cultura rebosante de contradicciones capaz de convertir la tradición y la identidad en entretenimiento y espectáculo. Las armas que emplea para la reelaboración de estos discursos se presentan en videodelirios construidos con el arma de la risastencia. Todo en María Cañas es muy cañero, irónico y satírico pero no ridículo, por lo que conviene no tomarse como parodia lo que en realidad son interesantes aportaciones a nuestro adormecido sentido crítico. Por ello inscribe rotunda: Ojalá que se os contagie algo de mi pasión por agitar las imágenes, para así transformarnos en seres más libres y creativos.

La exposición se inicia con Sé villana. La Sevilla del diablo (2013) un auténtico muestrario de esa iconografía muy Made in Spain a la que María Cañas suele recurrir e incluye Kiss the Fire (2007) pieza instalada el pasado verano en el CAC de Málaga, un collage de imágenes encontradas reconocibles como parte de la historia del arte y de la cultura icónica contemporánea que reflexionan sobre el amor, el desamor y la pornografía. Se presentan tres obras cortas que han sido producidas por el CAAC con motivo de esta exposición La mano que trina, Al compás de la marabunta y Al toro échale vacas además de Risas en la oscuridad donde homenajea de una manera nada condescendiente a los arquetipos cinematográficos de la femme fatale, esas mujeres autosuficientes y libres que se rebelan contra lo establecido. También destaca el proyecto expositivo Dios se ríe en las alturas (2010-2011) donde reúne vídeo-creaciones, fotomontajes y objetos intervenidos. Como no podía faltar Holy Thriller (2011) «un hilarante vídeo que hermana el histérico fenómeno fan de la cultura pop y las solemnes manifestaciones de la pasión religiosa, al tiempo que enfatiza cómo ambos espectáculos sumergen a su audiencia en un éxtasis colectivo».

María Cañas, Los Monstruos de Hollywood II, 2010 (en proceso).

María Cañas, Los Monstruos de
Hollywood II, 2010 (en proceso).

María Cañas, Los Monstruos de Hollywood II, 2010 (en proceso).

María Cañas, Los Monstruos de
Hollywood, 2010 (en proceso).

María Cañas padece la enfermedad del ciberyonki también conocida como mal de archivo: acumular obsesivamente todo tipo de material grabado y archivarlo a lo síndrome de Diógenes y Ciberdiógenes, para finalmente dosificarlo en autoproducciones reordenadas, resignificadas o deconstruidas. Un proceso de trabajo compulsivo y ecológico cuyo resultado es un cúmulo de relatos a contracorriente y posturas irreverentes. Su actitud como video guerrillera le ha llevado a cuestionar los derechos de propiedad intelectual apostando por las licencias Creative Commons, defendiendo la idea revolucionaria de una cultura libre, accesible y participativa. Crítica y coherente a partes iguales, sus trabajos pueden verse en Animalario TV Producciones, plataforma que dirige desde 2006, Hamaca Online o YouTube.

María Cañas. Risas en la oscuridad. Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, CAAC, Sevilla. 19 de junio – 11 de octubre, 2015. Más información en la web del CAAC.

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