Welcome & Collect Art! Estampa 2015

Mi interés en acudir a ferias de arte contemporáneo se centra en un profundo entusiasmo por el arte contemporáneo. No me reconozco como coleccionista y, por el momento, no tengo intención de serlo –aunque sin pretenderlo cuente con algunas pequeñas grandes obras que bien pudieran ser el comienzo. El acto de coleccionar implica además de un enorme compromiso una gran responsabilidad. Más cuando se trata de arte, el cual requiere de cuidados tanto en lo relativo al espacio para su conservación como en su estudio. La ansiedad del coleccionista por no ver nunca completa su colección es un estado que, como decía, de momento no quiero asumir.

Sin embargo entiendo que hay muchas maneras de coleccionar arte contemporáneo y que pueden aportar tanto al artista como a sus intermediarios. Escribir en un blog sobre arte actual puede que sea la fórmula más evidente de coleccionismo simbólico. En los espacios en los que me comunico, de una u otra manera, colecciono artistas, obras y eventos relacionados con el conocimiento y estudio de las prácticas artísticas que más me interesan. Posiblemente y de una manera inconsciente, todo lo que aquí reúno sea el anhelo de aquello que no puedo poseer materialmente. Sin embargo, aquí permanece y permanecerá.

Al hilo de lo que hace unos días me planteaba La Gran al término de SUMMA Art Fair en Twitter acerca de una posible euforia coleccionista en nuestro país o si todas las ferias pelean por los mismos coleccionistas, en una especie de absurda competencia que, como apuntaba Bea Espejo en su artículo Lo que no SUMMA, resta no ayuda en absoluto al sector del arte contemporáneo, me pregunto ahora por el perfil de ese coleccionista, al fin y al cabo el principal destinatario de la feria de arte. Generalmente disponemos de datos más o menos objetivos relacionados con la participación, la asistencia y algunos mapeos en cuanto al panorama galerístico y artístico, como los informes que viene realizando La Postferia pero casi nadie analiza el perfil del coleccionista: quién, qué y para qué se compra. En casi todas las ferias se incluye la “iniciación al coleccionismo” como coletilla, pero en este sentido Estampa es una de las pioneras dada su vocación original por reunir lo más destacado de la producción de arte múltiple, de por sí más ajustada en precios para el inicio de una colección.  Juega un papel muy importante en el compromiso con el coleccionismo privado de arte contemporáneo la Fundación Banco Santander y su apoyo en el Foro Colecciona y las visitas guiadas De la mano de un coleccionista reuniendo a profesionales vinculados con el coleccionismo tanto institucional como privado. Este tipo de encuentros, cada vez más frecuentes en el espacio ferial, plantean cómo el modelo se aproxima a convertirse en un espacio también para el debate y el intercambio.

Tal y como apuntaba en mi anterior artículo SUMMA y la euforia por el arte contemporáneo asistimos, no sin cierta perplejidad, a lo que he llamado burbuja ferial. Estampa es una de las ferias de mayor recorrido dentro del mercado del arte en nuestro país. Es por ello que este año ha celebrado su edición número 23 con las mismas ambiciones que años anteriores en su apuesta por reunir a los más destacados galeristas y artistas nacionales, pero con una renovada mirada hacia las generaciones más jóvenes. Siempre he tenido la idea de que Estampa era una feria bastante clásica en su concepto y en la selección de galerías; una feria que no acababa de satisfacer mis ansias de conocimiento del arte y los artistas actuales. Pero la verdad es que afrontaba esta última edición con bastante más expectación que años anteriores. Posiblemente el proyecto FotocopiART, la propuesta de PAC y Absolut para Estampa, tuviera bastante que ver con este cambio de actitud por mi parte, pues reunía a jóvenes creadores del arte urbano y la ilustración. Tres artistas urbanos, Kauffman (Hitchin, Inglaterra, 1975), Antonyo Marest (Alicante, 1987) y Jesús Moreno Yes (Madrid, 1991), y tres ilustradoras, Coco Dávez (Madrid, 1989), Mercedes Bellido (Madrid, 1991) y Rebeca Khamlichi (Madrid, 1987) reinventaban la serigrafía interviniendo botellas Absolut que eran regaladas junto a las fotocopias de los diseños originales que se están sorteando estos días a través de Instagram. Una iniciativa que me interesaba resaltar por varios motivos pero sobre todo porque incluye a jóvenes creadores, emergentes en el ámbito de la ilustración y el street art y que cuentan con el entendimiento y seguimiento de un público en apariencia más desprejuiciado, sobre todo gracias al impulso de las redes sociales –Instagram en este sentido es fundamental.

A la izquierda Sara Torres Sifón con la fotocopia de Jesús Moreno Yes y a la derecha Emma Trinidad con la fotocopia de Rebeca Khamlichi. Stand de PAC y Absolut Fotocopiart en Estamap 2015.

A la izquierda Sara Torres Sifón con la fotocopia de Jesús Moreno Yes y a la derecha Emma Trinidad con la fotocopia de Rebeca Khamlichi. Stand de PAC y Absolut Fotocopiart en Estampa 2015.

De esta última edición de Estampa, me gustaría destacar las iniciativas de algunos espacios por reunir en su stand la propuesta de un único creador. El modelo de Solo Project me parece además de una tendencia en auge, una manera de desmarcarse del modelo tradicional y mostrar –o al menos intentarlo, no sin cierto riesgo- proyectos artísticos con discurso. La feria entendida como mercadillo donde el galerista lleva un poco de todo me parece una actitud trasnochada, aunque a muchos les siga funcionando. Creo que el Solo Project es el modelo a perseguir y que en Estampa ha venido amparado por el Programa MAPA bajo el comisariado de Guillermo Espinosa, miembro del comité asesor. Han formado parte de Mapa una nueva generación de galerías con artistas nacidos a partir de la década de los 70 que abordan la práctica de la pintura desde la actitud y la innovación situando su obra en la más estricta actualidad de nuestro momento. Destaco a la galería L21 con Bel Fullana (Mallorca 1985), artista a la que vengo siguiendo desde hace un tiempo, y por quien apuesto que seguirá destacando, más después de recibir el Premio Estampa-Mapa. No decepcionó la presencia de La Gran desde Valladolid, y en esta ocasión muy acertada con la obra de Enrique Marty  (Salamanca, 1969). Si algo tiene la feria es la posibilidad de descubrir nuevos creadores, y en mi caso ha sido la obra de Blanca Gracia (Madrid, 1989) en la galería Ángeles Baños de Badajoz. En el programa general destaco los Solo Project del contestatario Kepa Garraza (Berango, Vizcaya, 1979) en ATM Gijón que recibía el Premio Estampa-Casa de Velázquez y Javier Pividal (Cartagena, 1971) en la galería Art Nueve de Murcia, que también recibía el Premio de la Comunidad de Madrid como culminación de un trabajo de investigación sobre Pier Paolo Pasolini.

Bel Fullana, L21, Estampa 2015

Bel Fullana, L21, Palma-Madrid. Estampa 2015

Enrique Marty, La Gran, Estampa 2015

Enrique Marty, La Gran, Valladolid. Estampa 2015

Blanca Gracia, Galería Ángeles Baños, Badajoz, Estampa 2015

Blanca Gracia, Galería Ángeles Baños, Badajoz. Estampa 2015

Kepa Garraza, Riot, Galería ATM Gijón, Estampa 2015

Kepa Garraza, Riot, Galería ATM Gijón, Estampa 2015

Javier Pividal, Art Nueve Murcia, Estamapa 2015

Javier Pividal, Art Nueve Murcia. Estamapa 2015

Estampa se reinventa a sí misma, evolucionando de ese modelo que en origen tenía en el arte múltiple y el grabado su principal reclamo, para acercarse a las prácticas artísticas más contemporáneas. Aunque su programación está formada prácticamente en su totalidad por galerías nacionales, y por ende los artistas españoles son los más representados, este año contaba con Perú como país invitado, contexto en el que se entremezclan la escasa promoción de la cultura por parte del Estado, un fuerte centralismo, un mercado que comienza a expandirse y distintos esfuerzos privados que poco a poco van dotando de institucionalidad a la escena artística peruana. A medio camino entre la fotografía y el dibujo bajo la curaduría de Carlo Trivelli se mostraron obras de Natalia Revilla (Lima, 1981), Jesús Ruiz Durand (Huancavelica, 1940) y la serie Indignadas de María María Acha-Kutscher (Lima, 1968) a quien me permito incorporar a esta pequeña colección adquirida simbólicamente en esta edición de Estampa 2015.

Natalia Revilla, El porvenir es el pasado que viene, 2012. Estampa 2015

Natalia Revilla, El porvenir es el pasado que viene, 2012. Estampa 2015

Jesús Ruiz Durand, Reforma Agraria 1968-1973. Estampa 2015

Jesús Ruiz Durand, Reforma Agraria 1968-1973. Estampa 2015

María Maria Acha-Kutscher, serie Indignadas, 2015. Estampa 2015

María Maria Acha-Kutscher, serie Indignadas, 2015. Estampa 2015

La 23 edición de Estampa se celebró en la Nave 16 de Matadero, del 24 al 27 de septiembre, 2015. Más información en la web de Estampa.

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