Si marzo es el mes de la mujer ¿qué pasa el resto del año?

Si el machismo arraigado en la sociedad se refleja directamente en nuestras instituciones, los museos públicos, como instituciones que reflejan la sociedad y el contexto en el que se inscriben, son el reflejo de las desigualdades sociales y la deliberada ausencia del papel de la mujer en la historia y en el arte. Ineludiblemente unidos a la historia su devenir es fruto de decisiones tomadas desde la esfera ideológica. Un museo es, en definitiva, su plan director y de ello se presumen las políticas de igualdad en los tres ejes de su razón de ser: el coleccionismo, las exposiciones y los programas educativos.

Que la mujer creadora ha sido borrada de la memoria de la historia, quedando ausente en los planes educativos de las humanidades y las ciencias es una realidad que en las últimas décadas está tratando de ser solventada desde los estudios de género. Pero no nos llevemos a engaño, el problema no lo tiene el Museo del Prado –quien por cierto prepara la primera retrospectiva de Clara Peeters– el problema es más acusado en los museos de arte contemporáneos, aquellos que conservan y escriben la memoria reciente, momento en el que la mujer comienza a ocupar los lugares que históricamente se le habían negado. Si en las facultades de bellas artes españolas –al igual que otras carreras de humanidades– las mujeres representan una innegable mayoría, ¿dónde están esas artistas representadas en el mercado del arte y las instituciones? Y si la mayor parte de la base piramidal que trabaja en cultura son mujeres, ¿qué es lo que sucede para que aún no se apliquen políticas que visibilicen y normalicen tanto la presencia de la mujer creadora como la revisión historiográfica desde una perspectiva de género?

¿Cómo trabaja la institución Arte para atajar estas desigualdades? Programando unos cuantos eventos durante el 8 marzo y obviando el problema hasta el año siguiente. Una vez el mundo del arte y la sociedad en su conjunto hayan tomado conciencia seguirá siendo necesario señalar reiteradamente estas ausencias y actuar para salvarlas, no solo en la programación del mes de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, sino a lo largo de todo el año y en cualquier punto del plan museológico. Bastaría con que se cumpliera el artículo 26 para La igualdad en el ámbito de la creación y producción artística e intelectual de la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.

Guerrilla Girls, "Guerrilla Girls' Pop Quiz", 1985-1990.

Guerrilla Girls, “Guerrilla Girls’ Pop Quiz”, 1985-1990.

He hecho una aproximación al histórico de exposiciones de cinco instituciones museísticas españolas que considero referentes en mi trayectoria vital y profesional para tratar de dilucidar estas cuestiones largamente planteadas y diagnosticadas desde distintas plataformas en los últimos años. Insisto en que es un acercamiento a las exposiciones individuales o retrospectivas, puesto que condicionan junto a la colección buena parte de la programación estructural de los museos, obviando las intervenciones específicas o los programas expositivos para producción de obra nueva, como el programa Fisuras del Reina Sofía, las intervenciones en la Capella del MACBA o el programa Film & Video del Guggenheim de Bilbao, por poner algunos ejemplos. También obvié las exposiciones colectivas, donde debemos presuponer una presencia, aunque a veces sea mínima, de mujeres artistas. Concluir que las artistas españolas no tienen presencia en las principales instituciones museísticas del país es una obviedad, que una vez más conviene resaltar. Lamentablemente solo la obligatoriedad de cuotas erradicaría este manifiesto problema hasta que la normalización se imponga. El cambio llegará con las nuevas generaciones de historiadoras del arte, críticas, comisarias y gestoras culturales –y no exclusivamente mujeres-, las futuras directoras de museos y centros de arte, que ya piensan en y desde lo femenino –y no solo en lo femenino– para sus proyectos e investigaciones, evitando así la rigidez de las forzosas cuotas.

EFECTO GUGGENHEIM

El Museo Guggenheim de Bilbao abrió la creación de una red de museos y centros de arte contemporáneo hasta entonces inexistente. Su efecto estuvo ligado a las burbujas económicas y ciertos procesos de gentrificación. ¿Cómo ha contribuido esta institución al arduo ejercicio de revisión historiográfica desde el género? ¿Cuál es el compromiso expositivo del museo con las artistas contemporáneas? Desde su inauguración en 1997 bajo la dirección de Juan Ignacio Vidarte y hasta el año 2002 el Guggenheim organizó cinco exposiciones de artistas mujeres: Cristina Iglesias y Después de “Montañas y mar”: Helen Frankenthaler 1956–1959 ambas en 1998; Amazonas de la vanguardia (2000); Louise Bourgeoise (2001); Shirin Neshat. Éxtasis (2002). Tuvo que pasar más de una década para que el Museo organizara la mediática retrospectiva de Yoko Ono, Half a Wind Show (2014), seguida de Nicki de Saint Phalle (2015) y nuevamente inaugurará una muestra dedicada a Louise Bourgeois (2016).

Aunque por el programa específico Film & Video han pasado Rineke Dijkstra (2014-2015), Shahzia Sikander y Kimsooja. Las rutas de hielo (2015) y próximamente Eija-Liisa Ahtila: La Anunciación (2016) hay una evidente desigualdad en el programa expositivo de la primera institución de arte contemporáneo en País Vasco.

Me parece curioso el caso de dos exposiciones colectivas organizadas en el Museo de Bellas Artes de Bilbao Mujeres impresionistas (2001) y la comisariada por Arakis Kiss Kiss Bang Bang. 45 años de arte y feminismo (2007), como interesantes aportaciones a la historia del arte y al arte contemporáneo desde una perspectiva de género. Exposiciones que sin embargo no han tenido ni continuidad, ni influencia, ni autocrítica en la propia institución, que dedica ahora su primera exposición individual a una mujer Crónica inquieta. Susana Talayero. Desconozco la trayectoria de esta artista, pero seguro que hay mujeres vinculadas con la escena artística de País Vasco que hubieran merecido ser expuestas mucho antes en esta institución.

20 AÑOS DE MACBA

Al poco de ser inaugurado y bajo la dirección de Miquel Molins el MACBA organizó la exposición colectiva Máscara y espejo (1997), referencial en cuanto que incluía artistas que vienen trabajando en la identidad y el género. Durante la etapa de Manuel Borja-Villel entre 1998 y 2007 se inauguraron cinco exposiciones individuales a artistas extranjeras: Tacita Dean (2001), Adrian Piper (2003), Jo Spence. Más allá de la imagen perfecta (2005-2006), Gego (2006) y Nancy Spero (2008). La única exposición que he encontrado en el histórico de exposiciones de la web a una artista catalana fue Eulàlia Grau. Nunca he pintado ángeles dorados (2013) bajo la dirección de Bartomeu Marí. Durante la etapa de Marí se han inaugurado en el MACBA Ahlam Shibli. La casa fantasmal (2013), La pasión según Carol Rama (2014) y Iman Issa. Heritage Studies (2015-2016).

¿Están suficientemente representadas las mujeres artistas en el programa de exposiciones del MACBA? Evidentemente no, las exposiciones individuales o retrospectivas de mujeres –sin contar las intervenciones en la Capella– son bastante excepcionales e inexistentes entre 2008 y 2013, durante la primera etapa de Marí como director del Museu.

CA2M

El actual director del MACBA, Ferrán Barenblit, ha estado al frente del Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid desde su creación en 2008 hasta el año 2015. La vocación de diálogo y análisis crítico del arte contemporáneo que se produce desde el CA2M en distintas líneas de actuación no excluye teóricas, comisarias, investigadoras y artistas al frente de programas educativos o exposiciones colectivas en torno a una propuesta curatorial concreta o mostrando la colección que custodia. Exposiciones y programas que sin excluirlo del todo, nunca fueron abordadas directa y abiertamente desde los feminismos.

Son muchas a lo largo de estos años las exposiciones que han revisado la trayectoria de artistas o colectivos en activo, siendo solo cuatro exposiciones las dedicadas a mujeres artistas. Actualmente la exposición de Patricia Esquivias. A veces decorado (2016) la primera que inaugura Manuel Segade como director del Centro y anteriormente Teresa Margolles (2014), Lara Almarcegui (2012) y Cristina Lucas (2009).

Un panorama muy insuficiente para un centro de tan reciente creación que cuenta con la capacidad de investigar, organizar y mostrar la trayectoria de interesantes artistas en activo del ámbito nacional e internacional. Centro que cuando se inaugura en 2008 cuenta con los datos objetivos de la ausencia de mujeres artistas en nuestros museos y centros de arte contemporáneo y una ley de igualdad aprobada. Esto no quiere decir que exposiciones como la de Rabih Mroué o Jeremy Deller no sean interesantísimas y necesarias, sino que muy poco se está contribuyendo a salvar las desigualdades desde su programa expositivo.

MUSEO REINA SOFÍA: NACIONAL Y EJEMPLAR

Si el Museo Reina Sofía no es ejemplar en una política igualitaria y efectiva ¿quién lo será? Me he detenido en la etapa como director de Manuel Borja-Villel, desde 2008, para constatar una revisión tanto museográfica como historiográfica de la contribución de la mujer artista y teórica a la historia del arte contemporáneo. Una de las primeras exposiciones que inauguró Borja Villel fue la organizada en MACBA de Nancy Spero. Disidanzas (2008-2009), seguida de Zoe Leonard. Fotografías (2008-2009), Eulàlia Valldosera. Dependencias (2009), Alia Syed. Imagina tu propia historia (2009), Dorit Margreiter (2010-2011), Yayoi Kusama (2011), Ligya Pape. Espacio imantado (2011), Elena Asins. Fragmentos de la memoria (2011), Soledad Sevilla. Escrito en los cuerpos celestes (2011), Rosemarie Trockel: un cosmos (2012), Sharon Hayes. Habla (2012), la retrospectiva de María Blanchard (2012), Cristina Iglesias: Metonimia (2013), El tiempo y las cosas. La casa estudio de Hanne Darvoben (2014) y Patricia Gadea (2014). En los últimos meses Nasreen Mohamedi. La espera forma parte de una vida intensa, Ree Morton. Sé un lugar, sitúa una imagen, imagina un poema y la de Hito Steyerl. Duty-Free Art. Mujeres artistas que también han tenido presencia en el programa Fisuras, por ejemplo, Tracey Rose. (X) (2014) o Patricia Esquivias. Todo lo que no es ración, es agio (2009), en el Palacio de Cristal Jöelle Tuerlinkx. Crystal Times. Reflexión sin sol/Proyecciones sin objeto (2009) y en menor medida en la Abadía de Silos, Susan Philipsz. Hazte ver (2009) o Tacita Dean (2010).

Aún estando muy lejos del equilibrio en esa supuesta aplicación de cuotas obligatorias que deben asegurarse en las instituciones públicas según recomienda la Ley de igualdad, existe en el Reina Sofía una tendencia por la exposición normalizada de mujeres artistas.

GENEALOGÍAS FEMINISTAS EN EL MUSAC

La normalización es el objetivo ideal en materia de igualdad en nuestras instituciones evitando así la rigidez de las cuotas. Así el MUSAC actualmente cuenta con una programación expositiva en femenino para abordar distintas perspectivas del arte del presente, desde la revisión de la trayectoria de una artista ya clásica, Gina Pane. Intersecciones, a la multiplicidad de miradas y prácticas artísticas del continente africano, El iris de Lucy. Artistas africanas contemporáneas, la intervención de una artista en activo, Pamen Pereira. La mujer de piedra se levanta y baila, o desde el feminismo, ¡Chicas! ¿Por qué decidisteis montar un grupo?

Creo que el punto de inflexión lo marcó en 2012 Genealogías feministas en el arte español: 1960-2010, una exposición colectiva comisariada por Juan Vicente Aliaga y Patricia Mayayo que derivó en un intenso proyecto de investigación y que ha tenido su continuidad en los siguientes años en el programa museológico. Desde entonces se han dedicado exposiciones individuales y retrospectivas a artistas tanto internacionales como nacionales, Rosa Barba: un lugar para un único individuo, Geta Brătescu: los talleres de la artista, Lara Almarcegui: Parque fluvial abandonado y Un número finito de acciones determinadas. Itziar Okariz todas en 2013; Alicia Framis: Framis in Progress, Carolee Schneemann: obras de historia y Concha Jérez. Interferencias en los medios en 2014. Y son más si revisamos las intervenciones específicas o los programas como MUSAC OFF o el programa Vitrinas con exposiciones como Erreakzioa-Reacción. Imágenes de un proyecto entre el arte y el feminismo en 2012.

Solo evitando complejos,  prejuicios y los falsos mitos que envuelven a la mujer artista, con valentía y decisión, podremos construir instituciones que reflejen de manera justa y real nuestra sociedad. No se trata de elaborar el plan museológico pensado exclusivamente desde el feminismo, sino de incorporarlo como una teoría y práctica más del pensamiento y el arte contemporáneo.

Anuncios