Preferiría no hacerlo

Preferiría no hacerlo es un proyecto expositivo colaborativo dentro del programa CreaVA 2016, organizado por el Colectivo Resituación y con las intervenciones de Julio Falagán y Juan Carlos Quindós, donde participan además los colectivos sociales Acción feminista, Asamblea 15 M Delicias y La Gallinera. Se presenta en la galería La Gran y en distintos espacios públicos de Valladolid. Hasta el 10 de abril además del proyecto expositivo en el espacio de la galería se suceden diversas actividades participativas.

Julio Falagán, ¿Esto es arte?, 2016

Julio Falagán, ¿Esto es arte?, 2016, Valladolid. Imagen cortesía de La Gran.

Decía Robert Filliou que el arte es aquello que hace que la vida sea más interesante que el arte. Bajo esta premisa construyó un discurso artístico creativo y a la vez comprometido que se acercaba a la vida misma. Creó piezas sin pretensiones, con materiales efímeros y ejecuciones precarias, a veces simples juegos de palabras, otras situaciones y acciones más elaboradas, cercanas al juego, con algo de acertijo, casi siempre irónicas y poéticas. Su legado es haber entendido la experiencia creativa como algo propio de la humanidad.

Los discursos de Robert Filliou se descubren aún vigentes en ciertas prácticas artísticas de contexto –prácticas artísticas colaborativas o participativas donde las implicaciones sociales son fundamentales para su desarrollo– que tratan de devolver el hecho artístico al territorio que le correspondería, el espacio de la vida. Eliminar las fronteras entre el arte y la vida es un ejercicio desarrollado desde las vanguardias Dadá en un contexto socio-político concreto, el de las revoluciones proletarias. Estas acciones en ocasiones han acabado desbordando los espacios de confort de la institución arte, la cual encuentra en la institucionalización de esas prácticas el medio para apaciguar los conflictos que plantean y que podrían cuestionar o incluso poner en peligro a la institución misma, mediante el desafío de la autoría, la posibilidad de un arte sin obra o el reconocimiento del potencial creativo de los imaginarios populares.

La posibilidad de un arte sin obra y sin autor ha sido la respuesta legítima de cierto arte de denuncia política y sobre todo de prácticas colaborativas ante la excesiva mercantilización de la producción artística. Para Guy Debord nos enfrentaríamos en la contemporaneidad a un fetichismo y excitación fervorosa de la mercancía coleccionada en los Museos.

Preferiría no hacerlo se entiende así como una declaración de intenciones tomado del argumentario del cuento de Herman Melville, Bartleby el escribiente (1853), rescatando experiencias pasadas que vienen considerando el arte como herramienta de cambio social. Una propuesta no-artística para convertir la inacción en verdadera acción como parte de los nuevos procesos de lucha contra el poder económico –que precariza al artista como mero productor de mercancías– y de empoderamiento social –constituyendo vínculos efectivos con la ciudadanía.

El marco en el que se desarrolla Preferiría no hacerlo tiene mucho que ver con cierta toma de conciencia por parte de la sociedad hacia los usos de lo público y el emerger de procesos colaborativos entre artistas, activistas y asociaciones. Un proyecto dentro del programa CreaVA 2016 para poner en valor la creación emergente haciendo que el arte se confunda con el día a día ocupando espacios públicos y comerciales de la ciudad de Valladolid. Así el Colectivo Resituación formado por Marta Álvarez y Alba Folgado, propone en La Gran un espacio de reflexión compartida sobre la posibilidad de hacer arte desde la inacción y la inmaterialidad. El no hacer nada se convierte en un acto de guerrilla con la colaboración de Lucía García del colectivo Acción Feminista.

Fuera del espacio galerístico la crítica se hace evidente mediante las intervenciones en el espacio urbano y la interactuación del público con los carteles que propone Julio Falagán cuestionando los límites del arte contemporáneo y la legitimización a la que es sometido por el propio sistema en el que se relaciona. Se referencian aquí algunos artistas políticos que trabajando dentro del propio sistema del arte y sacando buen rendimiento de ello llevan a cabo mediáticas y polémicas acciones que fomentan la espectacularización del arte.

Juan Carlos Quindós presenta en la galería dos piezas de videoarte, Llama de combustión lenta (Densigrama I) y 15-M-51 (Densigrama II), donde explora los símbolos y representación del poder político y los cambios que se están ejerciendo en la política española actual.

Un proyecto que aúna tanto propuestas artísticas como temas de debate y reflexión en torno al arte como proceso frente a la concepción más convencional que lo considera un proyecto limitado. Entender el arte en su posibilidad inmaterial y procesual es entender que cualquier propuesta estética puede ser también una propuesta política. Determinadas prácticas ensayan en los contextos actuales modelos creativos de protesta motivando así un nuevo institucionalismo desde donde generar diálogos efectivos con la sociedad alejándose del modelo de institución corporativa.

Juan Carlos Quindós,  Llama de combustión lenta (Sensigrama I) 2011-2015 y 15-M-51 (Densigrama II).

Juan Carlos Quindós, Llama de combustión lenta (Densigrama I), 2011-2015 y 15-M-51 (Densigrama II).

Julio Falagán, ¿Esto es arte?, 2016.

Julio Falagán, ¿Esto es arte?, 2016.

Preferiría no hacerlo. La Gran Valladolid, 2016

Preferiría no hacerlo. La Gran Valladolid, 2016

Más información en La Gran y el website específico Preferiría no hacerlo donde se recogen textos e información con el fin de posibilitar reflexiones futuras.

Preferiría no hacerlo (exposición y proyecto colaborativo con Colectivo Resituación, Julio Falagán, Juan Carlos Quindós, Acción feminista, Asamblea 15 M Delicias y La Gallinera). La Gran, Valladolid, y diversos lugares, escaparates y locales comerciales distribuidos por la ciudad. 18 de marzo – 22 de abril, 2016.

Texto publicado en PAC el 4 de abril, 2016.

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