ARCO 2017: En busca del arte sexy

Dicen de ARCO que es muy de poses. Y algo de verdad hay: gente guapa haciéndose selfies; galeristas estrella que se muestran como parte de su stand; la sala vip llena de vips; y también en los artistas que se dejan ver, tengan o no tengan obra en la feria. Porque lo importante en ARCO, seas quien seas, es dejarse ver. Y si además acabas saliendo en la prensa, mucho mejor.

Las miradas sobre la feria son tan variadas como sus visitantes. Durante estos días la prensa se hace eco del evento con suplementos especiales, extensas crónicas con recomendaciones de expertos y críticos donde, polémicas ausentes, no suelen faltar reportajes llenos de cifras, en los que se insiste en la opacidad de las cifras sobre el estado de la cuestión: esto es, el mercado del arte español. De igual modo las redes sociales se inundan de comentarios, fotos y postureos como si hubiera un mundo paralelo que solo ocurre en lo virtual. Más ahora que todas nos invitan a subir nuestras efímeras historias en directo.

Cada cual busca en ARCO lo que le interesa y encuentra lo que puede, porque todo es un barullo. Aunque cada año lo es un poco menos gracias a los programas comisariados y el empeño en agrupar y diferenciar las secciones. Es de agradecer, la verdad, aunque la deriva por la feria sigue siendo deliciosamente inevitable. Hay quien busca en la feria mujeres artistas, y haberlas haylas pero muy minoritarias, un 25% según el informe de MAV. Así comprobamos que nada cambia de un año a otro y el sexismo y el racismo siguen estando de moda entre quienes venden, coleccionan y premian arte, incluidas las instituciones públicas. También hay quienes buscan arte contemporáneo en una feria que presenta mucho arte clásico del siglo XX y muy poco arte actual. O al apreciado artista joven, que durante estas semanas podemos encontrar en dos exposiciones en Madrid: Generación 2017 en La Casa Encendida y Circuitos de Artes Plásticas 2016 en la Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid. Se busca, y es fácil encontrar, al país invitado, Argentina, pero nadie se pregunta por los intereses de fondo político-económicos de tal invitación. Y sobre todo se busca la foto de las piezas más atractivas, las que salieron en el telediario, porque ARCO es sobre todo una inagotable fuente de inspiración para los instagramers.

Es evidente que para el mundo del arte este el evento más importante del año, capaz de modificar los ritmos y generar todo tipo de eventos a su alrededor en una absurda competencia que en realidad es un sinsentido. Pues ¿qué sentido tiene que se unan a la fiesta otras seis ferias en los mismos días? ¿De qué se trata, del salon des refusés o de un quiero y no puedo? La única conclusión que se saca es la del agotamiento colectivo.

Podría parecer que ARCO es la feria más importante del mundo (conocido). Pero posiblemente no lo es tanto en términos comerciales. Incluso intuyo que interese poco más allá de nuestras fronteras. Tal vez este desinterés extranjero hace que tras esta edición me haya quedado con la sensación de que las propuestas de galerías y artistas españoles fueron lo más interesante de la feria. Una feria que se ha hecho mayor, o dicho de otro modo, cumpliendo su edición número 36 deja de ser emergente, siguiendo estas lógicas que el sistema arte establece entre lo joven y lo consagrado.

Una semana que dio mucho de sí y que es imposible contarla toda, pero sí resumirla en cinco obras, o en cinco artistas, o si lo prefieren en cinco galerías.

Clemens Krauss. Self-Portrait at a Child. 2017. Galerie Crone Vienna. Programa General.

La filosofía de ARCO por mantenerse como una feria atractiva, renovada en cada edición, podría residir en esta llamativa pieza, autorretrato de Clemens Krauss como adolescente.

Clemens Krauss. Self-Portrait at a Child. 2017.

Clemens Krauss. Self-Portrait at a Child. 2017.

Teresa Margolles. Pesquisas. 2016. Galerie Peter Kilchmann, Zürich. Diálogos.

Una instalación de fotografías de carteles de mujeres desaparecidas que cubren las calles de Ciudad Juárez, desde los noventa hasta hoy. Teresa Margolles trabaja directamente con la realidad contemporánea de las más de 7000 mujeres desaparecidas en México en los últimos cuatro años.

Teresa Margolles. Pesquisas. 2016.

Teresa Margolles. Pesquisas. 2016.

Andrea Canepa. Unfit. 2017. Galería Rosa Santos, Valencia. Programa General.

El uso de materiales u objetos no artísticos trasformados en nuevas estructuras estéticas es la propuesta de esta instalación de Andrea Canepa. Un compromiso por alterar el canon ante el triunfo estético e ideológico del minimal.

Andrea Canepa. Unfit. 2017.

Andrea Canepa. Unfit. 2017.

Santiago Sierra. El bebedero. 2015-2016. Prometeogallery di iIda Pisani, Milán. Programa General.

Con Santiago Sierra siempre hay lugar a temas que están indiscutiblemente de actualidad, con un contenido político siempre crítico con la historia y el presente. Las contradicciones del artista antisistema perfectamente integrado en el sistema del arte y el mercado tampoco son obviadas.

Santiago Sierra. El bebedero. 2015-2016.

Santiago Sierra. El bebedero. 2015-2016.

Liliana Maresca. Rolf Art, Buenos Aires. Argentina Plataforma/ARCO.

La práctica performática de Liliana Maresca (1951-1994) se traduce en una colección de objetos, fotografías, dibujos, textos e instalaciones en la galería Rolf Art. Su obra se contextualiza dentro de los convulsos años desde finales de los 70 y la década de los 80 y las prácticas artísticas del arte de performance y el feminismo en Argentina.

Liliana Maresca. 1982.

Liliana Maresca. 1982.

Liliana Maresca. 1982.

Liliana Maresca. 1982.

ARCOmadrid, 22 – 26 febrero, 2017. Ifema, Madrid.

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