Lecturas para hacer contexto. Una reflexión en torno a “Marriage” (2004) de Elmgreen & Dragset

Todo lo que tengo es una voz para deshacer la mentira plegada, la romántica mentira en el cerebro de la sensualidad del hombre en la calle. Y la mentira de la autoridad cuyos edificios tantean el cielo: no existe tal cosa como el estado, y nadie existe solo; Debemos amarnos los unos a los otros o morir.

Cuando se adquiere Marriage de Elmgreen & Dragset en 2014, se cumplen 20 años desde la crisis del SIDA y 10 desde la aprobación del matrimonio homosexual en España. Desde la novela autobiográfica más descarnada, hasta los susurros del relato de ficción, pasando por exposiciones, ensayos, películas, piezas de teatro, danza, o performance, durante estos años la bibliografía del SIDA se ha escrito desde voces muy distintas, pero siempre desde un lugar periférico como es la taza de los retretes.

La epidemia es un fenómeno colectivo, exige una mirada múltiple; proceso único, es preciso describirla en lo que tiene de singular, de accidental, de inesperado. Se debe transcribir el acontecimiento hasta el detalle, pero transcribirlo según la coherencia que implica la percepción de muchos.

¿Y sus enfermos? // El material humano se reemplaza profesor ¡Piense en África!

 

ESA NECESIDAD DE TRAZAR LAZOS AFECTIVOS EN LA ENFERMEDAD

Sentí su asco al contacto de mis arrugas, de las manchas rugosas y oscuras que me cubren, de mis venas visibles e indolentes, sin el golpetazo brutal del flujo morado y espeso, arroyos empantanados, muertos. (…) Mas los cuerpos que se aman jamás son los cuerpos reales, sino otros que suscita y proyecta la imaginación de los amantes.

la boca para comer, el culo para cagar, el pene para la vagina.

Enfermo es el que repasa su pasado.

Sabe -sospecha oscuramente- que no lo espera porvenir alguno, ni siquiera ése, miserable, de asistir a los hechos, de estar presente, aunque mudo, a su inextricable sucesión. Se entrega pues, meticuloso, al arreglo de lo pretérito (…) Para él, presente es el dolor del cuerpo, la imposibilidad de marginarlo, de olvidarlo en un rincón oscuro como un mueble destartalado, como un viejo instrumento cuyo disfrute agotamos (…)

El futuro, por definición, no existe.

jóvenes prematuramente marchitados por la falta de fuerza, golpeados de repente por el mal.

Un herpes en el párpado, que el ojo abierto disimula, una grieta incurable en la comisura de los labios, estigmas anodinos, nimios heraldos de lo irreversible (…).

la energía que se pierde, la delgadez inevitable, ese color inhabitado que el sol no logra erradicar.

Llegamos a olvidar la vida.

es un mal perfecto porque está fuera de la naturaleza humana y su función es acabar con el ser humano de la manera más cruel  y sistemática posible.

Llegamos a olvidar la vida.

Me sorprendí a mi mismo mirando unos zapatos en un escaparate. Pensé en entrar y comprar un par pero me paré. Los zapatos que llevo en este momento deberían ser suficientes para marcharme de la vida.

 

DENUNCIANDO LA ESTIGMATIZACIÓN DEL SIDA COMO HERRAMIENTA DE CONTROL

la idea de la guerra como metáfora para todo tipo de campañas curativas cuyos fines se plasman en una derrota de un «enemigo». Pero las guerras contra las enfermedades no consisten simplemente en una llamada a que se preste mayor atención o a que se dedique más dinero a la investigación. La metáfora militar sirve para describir una enfermedad particularmente temida como se teme al extranjero, al «otro», al igual que el enemigo en la guerra moderna;

Cortarse las uñas, y aún más afeitarse, se convierten aquí en una verdadera hazaña de exactitud, a tal punto es grande el miedo a herirse, a derramar el veneno de la sangre sobre un objeto, sobre un trapo cualquiera que pueda entrar en contacto con otra piel.

y el salto que media entre demonizar la enfermedad y achacar algo al paciente es inevitable, por mucho que se considere a este como víctima. Las víctimas sugieren inocencia. Y la inocencia, por la inexorable lógica subyacente a todo término que expresa una relación, sugiere culpa.

La abuela teme que el niño la infecte solo con arañarla. Me llevo a Esteban a un lugar donde no tenga que sufrir tanta hostilidad.

esta perpetua otredad en la que vives.

Karl se suicidó – Como lo hizo. Nunca pregunté.

Para pararle la diarrea primero
había que restaurarle el sistema inmunitario, pero para restaurarle
el sistema inmunitario primero había que contrarrestarle
el sida, pero para contrarrestarle el sida no había nada, ni la
novena de Santa Rita de Casia. En ese punto de su enfermedad
y del siglo mi hermano no tenía salvación. Estaba más muerto
que el milenio.

los debilitados por el mal padecían las intransigentes modas médicas. La primera de que se tenía memoria, era la del pepino de China (…) Siguió la socorrida homeopatía. De la vitamina C se sostuvo que, en dosis masivas, sanaba hasta sarcomas. Los conversos las consumían en bruto (…) a grandes cucharadas y a todas horas. Prevenían los retortijones con arcilla verde (…) Y miraban películas cómicas.

Todos contemplamos el suicidio
Esperábamos la eutanasia
Estábamos adormecidos en la creencia
de que la morfina disipa el dolor
En lugar de hacerlo tangible
Como una loca caricatura de Disney
que se transforma en
todas las pesadillas concebibles.

 

ACTIVISMO Y PRODUCCIÓN ARTÍSTICA

En una época era el médico quien libraba la guerra contra la enfermedad; ahora es la sociedad entera.

Yo pensaba morirme en el invierno de 1987. Desde hacía meses tenía unas fiebres terribles. Consulté a un médico y el diagnostico fue SIDA. Como cada día me sentía peor, compré un pasaje para Miami y decidí morir cerca del mar. No en Miami específicamente, sino en la playa. Pero todo lo que uno desea parece que por un burocratismo diabólico se demora, aún la muerte.

no he hablado mucho del SIDA. No puedo hacerlo, no sé que es. Nadie lo sabe realmente. He visitado decenas de médicos y para todos es un enigma. Se atienden enfermedades relativas al SIDA, pero el SIDA parece más bien un secreto de estado.

Para los que ya no viven en mí.

Comencé haciendo del arte una topera en la que sobrevivir en el subsuelo, manteniéndome ajeno y protegido de una Realidad que siempre viví como insoportable. sólo el arte me ofreció la posibilidad de crear una silenciosa mentira que se convirtió en mi única verdad.

El arte ha sido mi gran coartada.

(…) la memoria da saltos, se arremolina (…) va, del presente
de la escritura al pasado de la memoria, al instante eterno del
recuerdo, a la nada futura del olvido o de la narración. La escritura,
dice Vallejo más de una vez, no sirve para recuperar
el pasado sino para deshacerse de él, a la manera de un paradó-
jico borrador de recuerdos que no los bosqueja ni los inventa;
los borra, como se borra la tiza en la pizarra.

 


Textos de la lectura realizada por Marta Van Tartwijk y Emma Trinidad el día 28 de abril, 2017, en la presentación de los resultados de las investigaciones y la publicación del Departamento de Investigación, Datos, Documentación, Cuestionamiento y Causalidad (DIDDCC) en el Centro de Arte Dos de Mayo. Desde septiembre de 2016 DIDDCC ha investigado y problematizado sobre algunas de las piezas de la colecciones del CA2M y la Fundación ARCO, entre las que se encuentra Marriage (2004) de Elmgreen & Dragset. La publicación propone una cronobibliografía que ayude a contextualizar esta instalación en el marco de la crisis del SIDA; de las referencias propuestas se extraen estos fragmentos de lectura y vídeo.

Elmgreen & Dragset. Marriage. 2004. Colección Fundación ARCO.

 

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